martes, 19 de agosto de 2014

Mis 21 días

Con las dos ganadoras, Carmen Rico y Rebeca Rojo. ¡¡¡Unos amoreees!!!
Y después de muuuuuuchos días sin dedicar un poco de tiempo a este blog, aquí estoy de nuevo. Hablaré de mis “21 días”, esos por los que tanta “murga” he dado a mis amigos, y esos que se quedarán siempre marcados en mi calendario. Ha pasado ya un tiempo de todo ésto, pero no puedo dejarlo ir sin el escrito que le corresponde.

Fue algo que llegó por sorpresa, que me plantearon en un principio como un reto profesional, y que acabo convirtiéndose en una vivencia personal. Corría el mes de abril cuando mi jefa me preguntó: ¿te gustaría formar parte de un concurso que vamos a lanzar con Nivea? Tú y dos lectoras ganadoras tendréis que convivir durante 21 días con tres expertos (fitness, nutrición y  belleza) que os ayudarán a mejorar vuestros hábitos de vida. Después, tu tarea será que escribas sobre ello para el resto de lectoras". Mi respuesta ante la propuesta: un rotundo sí.
Con Carmen y Rebeca en la producción de fotos para esta acción.

Con el resto del equipo de la producción.


¿Qué es lo primero que me aportó este proyecto algo diferente y tan apetecible? Algo que no creía necesitar en ese momento: ayudarme a hacer un pequeño paréntesis en mi vida, un 'stop' entre la vorágine del día a día (que muchas veces te atrapa), y dejar que -sin que se me escapara de las manos-, se detuviera todo lo que estaba a mi alrededor para hacer sólo una cosa: pensar en mí y en mis circunstancias.

Al centrarme tanto en un proyecto y tomármelo de manera profesional pero como algo personal, miré hacia mi persona como nunca antes lo había hecho. Como me tuve que centrar más en hacer ejercicio, en comer mejor y en cuidar más mi piel, me sumergí casi sin darme cuenta en un proceso de reflexión conmigo misma con el que conseguí dos cosas: primero ser más consciente de lo que tenía (y quería) mejorar y segundo, tener más fuerza e iniciativa para lanzarme a hacer cosas nuevas, la única forma de generar un cambio real (tampoco antes había sido tan consciente de la necesidad de ejecutar cosas nuevas si lo que quieres es sorprenderte con resultados nuevos). 

Y así es como pude extrapolar la lección número 1 al resto de facetas de mi vida: dedicar tiempo a uno mismo (pero dedicártelo bien), es realmente bueno. No se trata de meterte en tu burbuja, ni de desaparecer del mapa, ni de ser egoísta. Tan sólo necesité unas tres semanas, un objetivo claro y sobre todo mucha ilusión, para centrarme más que nunca en mi cuerpo y en la Amaya que hay aquí dentro y tener esta experiencia 'by myself' tan enriquecedora. Así que no es una cuestión de egoísmo. Es más bien de necesidad. Incluso ahora creo firmemente que es una fase que siempre necesitaré pasar en diferentes etapas de mi vida, para avanzar, “regenerarme” como persona, y conseguir así ser cada vez un poquito mejor. Mejor para mí y por ende, mejor para los demás.

Vinilo en el gimnasio de Ángel (entrenador personal)


¿Cómo puedes en 21 días y en un proyecto más bien “impuesto” por tu trabajo tener una experiencia personal única? Pues porque así me lo propuse. He ahí el ‘kit’ de la cuestión. Y no digáis: “¡Hombre claro! Yo ante esa oportunidad también la hubiera aprovechado!”. Sí y no. Yo no era una de las dos ganadoras, para quienes estaba realmente pensado este premio. No podía disfrutar y olvidarme. Tenía que estar a pie del cañón antes, durante y después. Además de sudar la gota gorda en el gimnasio (algo a lo que no estoy acostumbrada), había que “currar” bastantes más horas, y en definitiva, preocuparme-ocuparme prácticamente las 24 horas “por la causa”. Fue un placer hacerlo, pero tal vez si esto me llega en otro momento de mi vida, no me hubiera podido involucrar tanto y la vivencia, no hubiera sido tan intensa.

Con ésto, llego a "mi" lección número 2: "caza" las oportunidades y aprovéchalas lo mejor que puedas porque cuando llegan, llegan. Y no hay más que hablar. Tú no puedes tener todo el control de lo que quieres que te ocurra ni tampoco del momento en el que quieres que te sucedan. De hecho, las más maravillosas, suelen ser esas que se nos escapan de las manos, sobre las que no tenemos todo el control... Así que cuando lleguen no sólo no se te ocurra pasarlas por alto, sino que además, tienes que dar lugar a la sorpresa y exprimir la oportunidad hasta que no quede ni una gotita, porque puedes convertir algo que promete en algo extraordinario.

Así pues, yo cogí “mi oportunidad” por los cuernos, me sentí más que afortunada de ser la “representante” de ELLE en un proyecto tan bonito, de tener un entrenador personal, una dermatóloga y un nutricionista a mi disposición y traté de hacer las cosas lo mejor que pude con ellos. Igual exageré cosas, o me emocioné demasiado ante el proyecto, pero sé que decidí sentirme afortunada desde el principio, y afortunada que fui. 

Y todo, eso sí, con mi tarea principal siempre en mente: trasladar todo lo que estaba viviendo a la lectora. Lo menos que podía hacer para todas las que no habían conseguido ser ganadoras (muchísimas gracias a las más de 2.000 que participaron, de verdad, y en especial a las que conozco!!!), era darles los pasos, trucos, técnicas o llámemosle como queramos, para ayudarles a conseguir también su objetivo personal.

En este dossier de contenidos está todo lo que aprendí casi día a día, al igual que en el número impreso de ELLE julio. 
"Mis chicas", que salieron en el número de julio, ¡encantadas de la 


Ahora, y para quienes no lo hayan seguido, voy a tratar de hacer un repaso de los puntos prácticos más importantes que me han enseñado en cada una de las disciplinas.

PARTE 1. FITNESS (Ángel Merchán, Home Wellness Madrid).

Ay que yo no me puedo ni reíííírrr... :-)

Tranquilidad. Es lo que me transmite Ángel, hoy algo más que entrenador para mí. Es del que más voy a hablar porque es con quien más tiempo real he pasado en esta experiencia de 21 días (así que perdonad los demás). Creo que hubo ‘feeling’ desde el principio. El concepto de ‘personal trainee’ suena muy bien, pero en el fondo, no sabía muy bien hasta qué punto iba a encajar esa figura conmigo. Intuía que alguien muy estricto o con demasiadas “cosas de gimnasio” que querer inculcarme, lo tendría difícil. Pero… ¡sorpresa! Me encuentro con Ángel, un tío de Cáceres más majo que las pesetas, bonachón, y con un sentido del humor que algún día va a conseguir que se me caiga la pesa al pie mientras entrenamos… y la preparemos :-)

Un hombre que sabe de lo que habla, apasionado de su trabajo y con una generosidad muy por encima de la media. Y por eso le va a ir tan bien. Porque te pones en sus manos y sabes que mira por ti, que se pone en tu pellejo, que quiere entender todas tus preocupaciones y motivaciones, y que su fin último, es ayudarte. 

Train, Eat, Sleep... & Repeat!!!



¿Qué he aprendido con él? De momento, lanzo algunas de sus "máximas".

- La ley del esfuerzo.


Desde el día 1 me dijo que podía mucho más de lo que creía. Y es verdad. No sólo en el deporte, en la vida en general, menospreciamos nuestra capacidad y fuerza (física y mental). Podemos más de lo que creemos. Muchas personas experimentan ésto únicamente cuando se ven inmersos en una situación “límite”, como una muerte cercana, o una ruptura muy dolorosa. Parece ser que nuestro cuerpo es mucho más listo de lo que estimamos y siempre nos ayuda más de lo que previamente creemos. 

No sé explicar por qué ésto es así, pero intuyo que debe estar relacionado con propia naturaleza del ser humano: pura ley de supervivencia. Sea como sea, sabiendo que ésto es así (hay mil ejemplos que lo corroboran), ¡vamos a tenerlo un poquito más presente, y que sea razón suficiente para que no nos de miedo lanzar la mirada bien alto! :-)

- El deporte hay que disfrutarlo para que se quede contigo.

“Sí ya, claro, pero y ¿cómo consigo que me guste?", fue mi pregunta. No hay unos polvos mágicos que echarte en la cabeza y “Zas! Ya soy una chica súper deportista” (que es lo que me gustaría, claro). Como en todo, es cuestión de convencimiento personal y de voluntad, y tienes que conseguir tener claros algunos motivos propios que te convenzan, sólo a ti. Piensa, que los encontrarás. Repetir y repetir a tu cerebro lo bien que te sientes después de hacer eso que no te apetecía hacer, probar muchas cosas para ver qué ejercicios/disciplinas te motivan más (en mi caso, algo con música) o a veces, no pensar y simplemente salir a correr… y nada más. Lo que sí os puedo decir que si te empeñas y vuelves a empeñar, si repites y vuelves a repetir, llega un momento en el que te va costando un poco menos esfuerzo y te vas habituando. 

- Un entrenador, es una buena inversión.

Es algo caro, sí. Pero si te organizas, te lo puedes permitir. Gracias a Ángel he detectado puntos débiles que no sabía que tenía y que sola probablemente no los hubiera descubierto. Merece la pena trabajar con un especialista para aprender de él/con él y luego poder aplicar todo lo aprendido tú solo. Si alguna vez te lo planteas, tómatelo como una inversión para tu salud. Verás cómo habrá un antes y un después en tus días de entrenamiento. Además, es muy probable que el entrenador se convierta en algo más que tu instructor deportivo: acabará brindándote el mejor rato de desconexión del día, tu momento de desahogo del trabajo, será tu consejero matrimonial y hasta tu psicólogo. Vamos, al final, ¡un chollo! ¿Verdad Ángel? :-)



PARTE 2. NUTRICIÓN (Javier Guerrero, IND Instituto Nutrición Deportiva).

Eva González, imagen de la acción. Mensaje: la importancia de beber agua.

A Javi, un joven deportista convencido, le he conocido en un momento algo intenso de su vida, ya que está montando su propio negocio de nutrición en Valencia, al mismo tiempo que preparaba su primer IRON MAN. Aún así, sacaba tiempo e imaginacion para enviarme vía e-mail o Whatsapp. Aquí van algunas de las que más me han ayudado:

- "Hay uno que es la base de casi todos los males: "el YA!". Un buen jamón, un buen vino, que a tu marido no se le olvide recoger la ropa de la lavadora. Casi todo lo que merece la pena en esta vida lleva su tiempo. Un persona que quiera resultados ¡ya! tendrá problemas ¡ya!"

- "Muchas personas intentan motivar a sus parejas, amigos o familiares para que hagan deporte. Y lo hacen insistiéndoles, diciéndoles los motivos racionales de comer bien y hacer ejercicio. Y no funciona ¿verdad? De hecho, es contraproducente. Pero sí hay una cosa que suele funcionar una vez te ha llegado la motivación por lo que sea: porque ves un vídeo muy inspirador, te deja tu pareja, a alguien cercano le pasa algo o una mañana te levantas y quieres ser un mejor tú. Entonces sí".

- "Como se dice, nada es para siempre. Tu contexto va a cambiar constantemente: tus rutinas, tus horas de trabajo, tu pareja, tus motivaciones, tu forma física, etc. Conocer tu metabolismo es la clave para poder ir adaptándonos a cada situación. Si tú sigues una dieta específica o un programa cerrado, no sabrás cómo girar cuando haya una cambio de dirección. Así pues la nutrición no funciona a corto plazo, funciona cuando se adquiere una conciencia nutricional". 

¿Qué es lo que he aprendido con él?

Sinceridad. Lo primero que nos pidió es una tabla de una semana real con todas todas nuestras comidas bien apuntadas. Cuando recibió la mía, su primera respuesta fue: "Amaya, que sepas que me declaro fan tuyo".

¿Por qué? ¡Pues porque fui sincera! Le hizo tanta gracia ver "dos cucharadas de nocilla" en la casilla del martes por la tarde o "dos cervezas, tres ron-cola y no recuerdo cuántos chupitos porque eran fiestas de mi pueblo..." en la casilla del sábado noche que como digo, conseguí un gran FAN ;-). No hice nada peculiar, simplemente deduzco que la costumbre de la gente es contar las cosas más bonitas de lo que realmente son a su "doctor".

¿Pero para quééé?? Si yo quiero que me ayuden lo primero que tendré que hacer es ser sincera, no? Además, este hecho inicial hizo que nuestra relación fluyera con mucha más naturalidad desde el principio y ya después de este episodio (en el que me di cuenta que a lo mejor me podía haber ahorrado lo de los chupitos), ya no tuve vergüenza de contarle nada. 

Eso sí, como nadie hacemos nada por nada, yo pensé que gracias a mi sinceridad y a mi adicción al chocolate, me dejaría alguna pastillica de choco negro cada día... ¡ERROR! Me quitó TODO el chocolate excepto el día de "descanso"... No me podía creer cuando vi mi primera tabla de comidas tan sanita y limpita sin la palabra "chocolate" de por medio, mi gozo en un pozo... (para vuestra información, resistí!).
 Cena en mi día 12: tomatito cherry con queso fresco y vinagre de módena + gulas con ajos, gambas y cayena. Ñami, ñami!!!

Disciplina. Establecer un orden de comidas y organizarte con cierta antelación es la clave para el éxito. ¿Cómo? Muy fácil. Aquí he vivido en primera persona eso que dicen de que "con pequeños cambios puedes conseguir grandes resultados".

Es como marcarte una agenda y crearte ciertas rutinas que se repiten. Ir a la compra siempre un mismo día y con la lista escrita, planearte la semana en dos tandas (compra el sábado hasta el miércoles, y compra el miércoles hasta el domingo, por ejemplo). Puede parecer muy aburrido, saber qué vas a comer los siguientes tres o cuatro días, pero en realidad es la única manera de asumir una disciplina y equilibrio.

Un calendario con imanes donde veía gráficamente los 21 días también me ayudaron con el propósito. ¡Hazte el tuyo propio y ponlo en tu nevera, verás cómo te motiva!

Gracias por todo Javi!!! A seguir pedaleando, 'crack'! ;-)

PARTE 3. BELLEZA (Agustina Segurado, dermatóloga Nivea).

Centro dermatológico y de estética de María Segurado en Madrid.

Entrar en su salón de belleza era empezar a sentirte más guapa. Con "Gusi" (así es conocida Agustina por sus más allegados), todo era posible. No hay acumulo de grasa, estría o mancha en la cara que se le resienta. Para todo hay solución y con paciencia y constancia - ésta es su regla, la constancia-, las mejoras son más que visibles. Una de las cosas que mejor asumí tras nuestras conversaciones, es concienciarnos de que el envejecimiento celular empieza a ser más visible entre los 33 y 37 años, pero que el REAL COMIENZA A LOS 25. Así que cuanto más tarde empecemos a cuidarnos, todos esos años que estamos viviendo "de las rentas", y que luego, de repente, pasan factura.

Y otra cosa: no hace falta embadurnase cada día con mil cremas ni pasarse horas frente al espejo. Como dice Cris Mitre, lo más importante es estar "limpina y fresquina". Es decir, con una buena higiene e hidratación (por dentro y por fuera), tienes más de la mitad hecho. ¿Lo siguiente? Detectar tus puntos débiles (para unas la celulitis, para otras las estrías, etc), y empeñarte un poquito en mejorarlos. 

¡Y hay pequeños "trucos" para vencer la pareza y hacer de tus cuidados un "ritual" de belleza agradable. Aquí van los tres que más me gustaron:

- Crema + música. Si te da pereza darte un anticelulítico o crema hidratante por el cuerpo, una vía para convencerte es utilizar la música: pon una canción que te apetezca mucho oír en ese momento, y propónte a ti misma masajear tus piernas con la crema desde que comience hasta que termine la 'song'. ¡Ya tienes los 2/3 minutos recomendados!

- Piel muy seca. Para motivarte, hazte tu propio examen de escamas de piel: pega un adhesivo transparente en la piel durante unos segundos y tira de él. Si tienes la piel muy seca, se verá lleno de "escamitas", casi blanco. Repite la prueba una vez por semana después de ser constante en tu trabajo diario de hidratación y verás cómo la "tira de celo" no se pega o si lo hace sale prácticamente transparente. 

- Y para terminar, lo que aprendí con Gusi, Nivea y su equipo es la importancia de tener siempre tus propios mini-caprichos. Un 'spa' en casa, una manicura, una pedicura, una peluquería improvisada, una crema especial que te apetece para tu cara, un nuevo pintalabios, una limpieza de cutis en casa de tu amiga una noche tonta de miércoles, un nuevo olor para tus sábanas... ¡Lo que te de la ganaaaaaaa! Pequeños caprichos que no tienen por qué dañar a tu bolsillo y son ideales para estar motivada contigo y con tu cuerpo. Todas tenemos días que nos sentimos más y menos guapas, está claro, pero hay que intentar mantenerse siempre en una línea de "bienestar" y no bajar mucho la guardia. ¡Porque nosotras lo valemos, coño!
En la sesión de maquillaje para la sesión de fotos, con Carmen.

***

Ha sido una experiencia inolvidable, y lo que más me enorgullece es todo eso que contaba al principio: la sensación de haber aprovechado el tiempo, de vivir todo al máximo, de poder decir ahora "que me quiten lo bailao", y de haberme acercado a personas increíbles de las ahora aún me queda mucho por aprender.

Gracias a Amaya Ascunce, a Cris Mitre, Nora Recio y el equipo de Nivea en general por contar conmigo. Y por supuesto, gracias a ÁngelJavi, Gusi, Rebeca y Carmen por acompañarme. ¡¡¡EQUIPAZO!!! 

Después de toda esta parrafada, sólo puedo deciros que mi sensación actual cuando echo la vista atrás y pienso en 'mis 21 días' es la de que tengo que mirar hacia adelante con fuerza para encontrar, de la manera que sea, cosas que me ilusionen así. Porque de nuevo, me vuelvo a dar cuenta de que no hay nada mejor que vivir con ilusión. 

Así que a por la siguiente, que ojalá sea aún más bella... 







1 comentario:

  1. Chica da gusto encargarte un curro! Me ha encantado el post.

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